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viernes, 24 de febrero de 2017

UN ASTRACANADO DE CUADRI PARA LA CONCURSO DE VIC-FEZENSAC

Volvemos al campo para enseñarles el toro que tiene apartado Cuadri para la corrida concurso de Vic-Fezensac del próximo domingo 4 de junio:



En la foto anterior ven tres toros. Dos van a ir a Azpeitia y, como habrán deducido por el titular, el de Vic es el astracanado:



El de la izquierda se lesionó en una pata y seguramente será baja para Azpeitia. Esperemos que el astracanado no tenga mayores problemas y lo veamos en Francia. Aquí lo tienen, es ligeramente carifosco:



Con éste, ya son tres los ejemplares de la corrida concurso que conocemos. El de Miura es aquel sardo que ya vieron en una entrada anterior:



Y el de Los Maños nos lo enseñan los maestros Arse y Gorka aquí:



Cuadri ha estado cuatro veces en corridas concurso de Vic. La primera, en 2002, cuando ganó 'Mísero' de Victorino. Repitió en 2003 cuando volvió a ganar Victorino con 'Melonero'. En 2004 ganó uno de los mejores toros que ha visto quien esto firma, se llamaba 'Negrero', de La Quinta, lo mató El Fundi. La última vez que estuvo Cuadri en Vic fue en la concurso de 2011, cuyo premio quedó desierto.


FOTO: Christophe Moratello

Esta foto de abajo es de la última corrida de Cuadri en Céret:


FOTO: Christophe Moratello

Y ya que estamos en Comeúñas, les invitamos a que nos acompañen a dar un paseo. Este es el cercado de los sementales antes de la salida del sol:



Aquí, otro:



La jornada se inició con frío, se nota en los toros al respirar:




Pero el sol termina por aparecer y toca con sus rayos a otros dos sementales:



De estos que ven aquí abajo, sólo el de la derecha es un semental:



Aquí lo tienen en primer plano, es ligeramente meleno:



Al otro igual lo han reconocido los aficionados de Algemesí. Fue el sobrero de la novillada de cuatro que se lidió el año pasado (recuerden aquí). Está junto a los sementales porque en su cercado le pegaban los otros y aquí no tiene problemas:



Ojo que se ha hecho un tío como se ve desde esta otra perspectiva. 



Fíjense en el aspecto de este novillo, cornigacho y acapachado pero bien encornado (este año es posible que salgan dos novilladas de Cuadri, una irá segura a Calasparra):



Al final, el día resultó absolutamente primaveral. Fue una mañana, como decía Gaspar, para 'hacer candela y echar unas chuletitas'. Pero saltó la sorpresa desagradable al encontrar uno de los añojos muerto por perros asilvestrados. Suelen escoger una víctima y la rodean hasta que la cansan. El animal se para agotado o se echa y los perros se lo van comiendo vivo hasta que se sacian. Es lo mismo que hacen los licaones o las hienas en África. Este es el momento en que lo comentaban Fernando, su sobrino, Juan y Gaspar:



Cuando se van los perros, son los meloncillos quienes acaban el trabajo. Es raro que sean meloncillos los que se atrevan con los añojos pero tampoco es descartable. Las huellas son las que los delatan porque son muy diferentes de las del perro:



En la camada de 2018 son todos negros pero por detrás vienen seis castaños.

Al dieciocho ya lo conocen ustedes porque se lo enseñamos aquí de añojo. Véanlo entonces y ahora (fíjense de añojo en que aún se le nota el corte en el borlón que se hace en el herradero):




Aquí tienen otros dos:




¿Se imaginan ustedes una corrida de Cuadri con los seis toros castaños? El año que viene será imposible pero al siguiente ¡quién sabe!

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



domingo, 19 de febrero de 2017

JOSELITO NOS CONFIESA QUÉ DÍA LO PASÓ PEOR EN UNA PLAZA DE TOROS

No se trata de la célebre tarde de Valencia donde 'Platero' le hizo pasar las de Caín (recuerden aquí). Fue en Salamanca, el once de septiembre de 1916. Era lunes.



Joselito había estado el fin de semana en Albacete toreando sábado y domingo. Al finalizar la última corrida, donde mató toros de Guadalest junto a Vicente Pastor y el vallecano Agustín García Malla (pulsen aquí), salió pitando hacia la estación para coger el primer tren que lo llevase a Salamanca. Viajó toda la noche y parte de la mañana porque el trayecto se hacía en no menos de doce horas.

Llegó con el tiempo justo para comer algo y vestirse con aquel terno heliotropo y oro con cabos negros que pesaba tan poco y que usaba en las encerronas con seis toros. Muy parecido a éste, que es el de Manolete del día de su alternativa el dos de julio de 1939 en Sevilla:



La expectación era grande. Llegaba a la capital helmántica el 'Maravilla', el 'Terremoto', el 'Catedrático'. En la prensa preparaban el terreno:



Se preveía un corte de orejas histórico como indicaba El Adelanto el día anterior:



Este es el bonito cartel anunciador de la feria obra de Ruano Llopis:



Al llegar a Salamanca, un amigo de confianza le dijo 'no tengas cuidado, José, son seis jovenzuelos'. Se llamaban 'Gallineto', 'Salamanquino', 'Alpargatero', 'Cantinero', 'Estrellito' y 'Canelito'. Pero por su exiguo tamaño más que jovenzuelos eran recién nacidos. Cuando salió el sexto, ese 'Canelito', el público estaba ya muy indignado y las protestas fueron tales que fue devuelto al corral y saltó uno de Hijos de Amador García. Por eso Gallito no llegó a matar los seis anunciados. 

Llamó la atención que el diestro iba sin afeitar, quizá por las premuras del viaje en tren. El propio Joselito reconoció que la corrida era una sardinada aunque no con las sabrosas sardinas de Tarragona sino  con 'seis pulgas de Saltillo, los toros más chiquitines que he matado'.


La prensa coincide:




Pero, amigo, los gnomos se subieron a las barbas sin afeitar de Gallito porque sacaron temperamento. No pudo cortar ninguna oreja aunque en algún sitio dicen que cortó una (?). Reconoce sin ambages que fue la tarde en que lo pasó peor:

'Me cabían por entre las piernas, sin cuernos, sin carnes, como espátulas. El público, indignado, gritando "¡qué seis fieras te vas a cargar!" Y yo, cabreadísimo, sudaba sangre y me estaba viendo venir una cornada de las gordas porque esos bicharracos, con ese poder y esas malas intenciones, tenían tanto que matar cada uno como seis toros'.

Lo que cuenta Joselito nos trae a la memoria la célebre corrida de Saltillo en san Isidro pasado, la de los toros vacunados (recuerden aquí y lean los jugosos comentarios que suscitó la entrada). Pero sigue quejándose el maestro:

'Esa corrida de Salamanca fue la más dura, la más difícil que me he tirado al cuerpo, la más peligrosa. Aquellos ratones me dieron sesenta palos. Con dos estocadas dentro, corrían más ágiles que unas bailarinas. Mientras, la gente se reía de mí... No se me olvidará fácilmente'

El balance fue: palmas, pitos, palmas, bronca, pitos y silencio. Nada hubo de la previsible cascada de orejas:



La empresa había pagado 10.500 pesetas por ese encierro, lo cual era bastante dinero dado que Miura cobró 13.500 por la del día siguiente donde repitió Joselito. Esa sí fue una señora corrida de toros: cuarenta y seis varas, veinticinco caídas y quince caballos muertos. Toros 'de cinco años y veintiocho arrobas', unos 336 kilos en canal. Aún impresionaron más al compararlos con los ratones de Saltillo. Joselito salió a hombros no sin antes haber recibido una pitada monumental al principio del festejo por el fiasco del día anterior con los saltillos. Algo parecido a lo que sucedió en Barcelona la tarde en que se hizo esta foto:



Es el día de san José de 1917. El diestro obtendrá un gran triunfo en esta corrida pero al hacer el paseíllo tendrá que aguantar una bronca formidable del público que llenaba la Monumental. Le pasaban factura por el petardo del día anterior junto a su hermano y a Belmonte con gameros. El público en aquella época era más duro que el actual y no perdonaba cuando tenía la sensación de que le habían estafado. Ahora somos muchísimo más comprensivos.

Gallito mató en su carrera veinte corridas de Saltillo contando ésta de Salamanca donde sudó tinta. Cuatro fueron en Madrid. Dos, en Santander, en Logroño y en Barcelona respectivamente y las restantes, en Cádiz, Valencia, San Sebastián, Sevilla, Úbeda, Valladolid, Córdoba, Jerez y Granada. En septiembre de 1915 mató dos seguidas, una de las de Logroño y al día siguiente la de Valladolid. Es curioso que el cinco de octubre de 1917 mató mano a mano con Belmonte la corrida de Saltillo de Granada y jamás volvió a vérselas con estos toros, no sabemos por qué razón.

Esta foto es del quince de mayo de 1915 en una de las cuatro citadas de Madrid. No hubo queja sobre el tamaño de los toros, vean:



Joselito cortó una discutida oreja a ese toro anterior, que es un pavo, como se comprueba en  este pase de pecho durante la misma faena:



Esta es la estocada en lo alto que le valió la citada oreja:



Ya han visto que el tamaño del toro no es directamente proporcional al peligro y las dificultades que pueda llevar dentro. De hecho, a Sánchez Mejías, a Manolete y al propio Gallito los mataron toros chicos. 

A ver por dónde tira Simón Casas en Madrid. Desde que se retiró Chopera, la deriva ha ido hacia el toro con mucho volumen, cuernos tocaditos arriba pero que no abran demasiado, que a la vez tengan perfil sin ser muy cornidelanteros y con pitones tan afilados que nos hacen sospechar a veces un afeitado 'al revés'. Esperemos que el francés deje de lado tanto diseño y sea capaz de convencer a la afición de que las aguas vuelvan a su cauce de acuerdo con cada encaste.

Nos despedimos con una foto de Joselito en Écija, seis días antes de morir. Nos parece su famoso kikirikí pero mezclado con un molinete improvisado ya que el toro de Gregorio Campos se ha revuelto antes de lo previsto:



Alternó ese día con Sánchez Mejías y Chicuelo. Con Mejías y Belmonte coincidiría cinco días después en Madrid. Se llevó una bronca muy seria. El bueno de Belmonte, a la salida, consolaba a Joselito:

'No te importe José, es que ya lo hacemos tan bien que no se enteran...'

De ahí viajarían juntos Joselito y su cuñado a Talavera.


La historia de esta infausta tarde salmantina que hemos comentado se la contaba el maestro de Gelves a José López Pinillos en este libro:



Pero avisamos a nuestros amigos franceses de que el autor transcribe las entrevistas a los toreros andaluces según su dialecto original, con lo que la lectura resultará muy fatigosa si no dominan perfectamente la lengua de Cervantes. Aquí abajo tienen un ejemplo cuando habla el mismo Joselito en el libro, para que se hagan una idea.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



miércoles, 15 de febrero de 2017

MULTA DE 28.600 EUROS A MARCIAL LALANDA POR AFEITAR DOS TOROS

Sorprendieron a dos hombres en los corrales con el serrucho en las manos. Habían quitado el veneno pero aún no les había dado tiempo a coger la escofina para acabar el trabajo. Los dos toros estaban como para rejones. Eran del conde de la Corte y este hombre no pudo negar que el atropello lo había ordenado él.


Sucedió en Valencia, el 31 de julio de 1942. Luego les explicamos cómo hemos calculado en euros el importe de la multa que le cayó. Antes de seguir, que conste nuestra admiración por el diestro de Vaciamadrid. Nuestros amigos lectores lo saben de sobra (recuerden esta entrada). 


En Barcelona, el 10 de julio de 1927 frente a un toro de Ildefonso Sánchez Rico.Fue un mano a mano con Belmonte.

Como nosotros no mitificamos a nadie, no nos duelen prendas en contarles esta historia que tuvo lugar unos meses antes de su retirada definitiva en octubre de ese mismo año. Como decíamos, es el 31 de julio de 1942 en Valencia. El cartel era éste:



La plaza se llenó hasta arriba, ya saben lo que se decía:



La crónica del ABC avisaba al día siguiente de que dos toros tuvieron que ser sustituidos porque 'se inutilizaron' pero no aclaraba nada más:



Manolo Martín Vázquez fue sustituído por el sevillano Rafael Ortega 'Gallito', torero artista pero medroso, cuya carrera se diluyó hasta quedar en casi nada. La tarde fue para olvidar a pesar de la casquería que se llevó Marcial.

En su primer toro, recibió pitos. En el segundo, el delirio. Dominó al toro y lo mató de una certera estocada.



Llegó a besarle el pitón en un alarde. El Museo Taurino de Valencia conserva una foto de Martín Santos Yubero:



Aquí pueden apreciar mejor el instante (y no hay duda de que este toro sí está en puntas):



Dos orejas, rabo y pata que Marcial paseó con su cuadrilla. La formaban su hermano Eduardo que luego fue apoderado, Bonifacio Perea 'Boni' y Antonio Gallego. Ahí los tienen en foto esta vez de Contreras:



Pero, como decimos, la tarde fue perfectamente olvidable. Lean la crónica:



Efectivamente, Lalanda se hizo un corte feo en la mano izquierda y tuvo que ser atendido. Parece ser que esa lesión impidió que lo sacaran a hombros. Aquí tienen la curiosidad de una entrada de aquel día:



El propietario tenía la sana costumbre de conservarla y escribir detrás el balance de la corrida. Fíjense en lo que puso:



Al ver tan negativo comentario supondrán que la entrada es nuestra ¿no? Pues no porque nos quedamos sin boleto aquel día.  Es de un aficionado valenciano, pero de los cabales. Aún quedan algunas docenas de ellos, son los que lloran al ver cómo la plaza de toros de Valencia lleva convertida ya desde hace tiempo en una plaza de pueblo.

Lógicamente, la autoridad tomó cartas en el asunto del afeitado. El gobernador civil ordenó una investigación y rápida e inapelablemente concluyeron que se habían puesto de acuerdo en desmochar los toros el mayoral, la empresa, el diestro y Llapisera, su apoderado. Toda una conspiración que se saldó con las multas correspondientes:

- 50.000 pesetas a la empresa
- 10.000 pesetas a Marcial Lalanda
- 10.000 pesetas a Llapisera
-  5.000 pesetas al mayoral


Lalanda en un pase por alto en 1928

¿Cuánto dinero supone eso? Pues bastante. Para calcular su equivalente en euros hemos hecho lo siguiente. Una barrera de sombra para aquella corrida costó 50 pesetas. Una barrera de sombra para la corrida 'estrella' de Fallas de este año cuesta 143 euros. La multa a Marcial son doscientas veces el valor de la barrera aquel día, por tanto, ascendería a 28.600 euros actuales.

Y eso ¿es mucho o es poco? Consideramos que es mucho. Miren: veintitrés días antes de esta corrida, Manolete había firmado un contrato por matar toros de Concha y Sierra en Murcia junto a Manuel Martín Vázquez y Pedro Barrera. Cobró 22.000 pesetas, que son un poco más del doble de la multa a Marcial (hablaríamos de casi 60.000 euros). No creemos que Lalanda cobrara tanto ese día ni de broma por lo cual deducimos que la multa tuvo que escocerle bastante.


El quite de la mariposa en foto de 1926 (se le ocurrió en un tentadero cuando una vaca se le vino encima)

Ojo: a no ser que en su contrato hubiera una cláusula como en ése de Manolete en Murcia, que publicó el ABC:



No se lee muy bien y además está cortada la cuarta cláusula, que es la más interesante. La copiamos aquí para que vean cómo Camará apretaba sin piedad (en este caso, salvo error, a Enrique Ruiz, que era quien gestionaba el coso murciano entonces):



¿Qué les parece? Así da gusto. Aunque son multas 'durante la lidia', Manolete se lo llevaba crudo y, encima, dependiendo del cartel, había que subirle los honorarios.

Volviendo a Marcial, tres meses después de este desaguisado, se retiraba definitivamente en Madrid. Brindó el último toro de su vida a la hija de Franco y fue sacado a hombros igual que Bombita en su día, con una relación curiosa entre los dos que luego les comentamos.



Aquel día mató tres toros por cogida de Juan Mari Pérez Tabernero, quien, a pesar de tener la vida resuelta, confirmaba ese día la alternativa porque quería ser torero. Pepe Luis Vázquez tuvo una gran tarde, dos orejas y dos vueltas en el tercero.

Marcial cortó dos orejas y rabo en su primero y oreja en su segundo. En el primero repitió el adorno de meterse el pitón en la boca. Los dos diestros salieron a hombros:



Una pancarta rezaba: 'los toreros agradecidos rinden homenaje en el día de su despedida al sucesor de Bombita, Marcial Lalanda'. La curiosidad es que Bombita fue retirado también a hombros el día de su despedida, el 19 de octubre de 1913. Aquella corrida fue a beneficio del Montepío de Toreros y se recaudaron 108.000 pesetas que, según los cálculos anteriores, se irían a bastante más de 300.000 euros porque hablamos de treinta años antes. Fíjense en el público de aquel día:



Ustedes no lo ven pero en el tendido está sentado un niño de diez años. Se trata de su primera corrida. Es la primera vez que ve matar toros en su vida. Él mismo terminará matando más de dos mil. El niño se llamaba Marcialín Lalanda del Pino.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

En Barcelona, el 17 de mayo de 1931. Lleno hasta la bandera para verle junto a Gitanillo de Triana y Freg con toros de Clairac. Por votación de los asistentes ganó el toro de oro. Otra estatua igual de Benlliure se sorteó entre los asistentes pero el premiado decidió canjearla por su valor en metálico, 5.000 pesetas.